Siempre, siempre...

Qué raro todo, va a sonar muy cliché, pero siento que fue ayer cuando viajamos a Valdivia, cuando recorrimos la costanera hablando de la vida, recorriendo la ciudad en micro y los dos perdidos, hasta que llegamos donde sus familiares... ¿Se acuerda?, tomamos once, después usted se quedó y me fue a dejar al bus, pero me pidió que me quede, para que al otro día fuéramos a McDonald's.
Me acuerdo todos los días de lo que me dijo un día. Un día en el que se suponía que no se acordaba de nada ni de nadie, pero de mi sí. Lamentablemente me doy cuenta ahora de lo importante que era para usted. Hay veces que me dan ganas de ir a su casa y que esté ahí, esperándome con ese pancito tan rico que hacía, o simplemente verla sentada en su sillón. 
¡Por la cresta que es terrible esta sensación!. ¿Qué gano ahora de extrañarla, si nunca hice nada cuando aún nos acompañaba?. Es una sensación de amargura, de pena, de rabia, de soledad, de necesidad, de cariño... De las veces que he soñado con usted, la siento tan cerca y por lo mismo me siento muy protegido, siento la misma sensación que cuando estoy con mi mamá, Escucho que habla tan bien, tal cual hablaba antes de esa maldita enfermedad.
Tengo que confesarle que cada vez que escucho llover, me da la sensación de que se está mojando, de que tiene frío, de que no está bien abrigada... Y me duele, una vez más no poder hacer nada. ¿Por qué mierda nunca puse de mi parte para ir a verla y pasar mucho más tiempo con usted?.
Lo único que me deja más tranquilo, es ese sueño que tuve con mi abuelito, en donde me dijo que la iba a venir a buscar, que la iba a tomar de la mano y que se iban a ir los dos, que iban a estar juntitos como antes. Al otro día, cuando me llamó mi hermana y me dijo que te habías ido, sentí un vacío que poco a poco se iba llenando cada vez que recordaba las palabras de mi abuelito, pero al parecer, sólo fue momentáneo. 
Pero la pregunta del millón es: ¿Qué gano ahora con arrepentirme?... ¿Qué gano derramando lágrimas, como lo estoy haciendo en este preciso momento?.
Estés dónde estés, quiero que recuerdes algo, siempre te voy a llevar en mi corazón, siempre voy a guardar esos recuerdos tan lindo que pasamos en familia... siempre serás mi Mamita Erna... Descansa, abuelita linda...


(...) Me miró, sonrió, ¿cómo iba yo a saber que tal vez
su sonrisa era un adiós? Se me fue sin avisar,
no le pude acompañar a su cita con la oscuridad.
Yo no sé si me extrañó, si al final me perdonó,
sólo sé que ya no está. Se me fue tan natural
como el río al mar se va, se me fue de aquí a la eternidad,
Yo no sé si me extrañó, si al final me perdonó,
sólo sé que ya no está, lo que es peor,
No volverá...

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