Once años atrás


Un suspiro me llevo de vuelta a mi niñez, donde todo era perfecto, no me preocupaba por lo que sería de mi  el día de mañana y nuevamente tengo 8 años, estoy en tercero básico y es en donde tres compañeros míos le dicen a mi profesora de ese entonces "Tía Lily voy a tener un hermanito", con una ternura y una alegría que no he podido encontrar en alguien de mi edad o mayor que yo. Es entonces cuando llego a mi casa, mi hermana ya tiene 18, soy el menor y me empiezo a sentir un poquito solo. Los "Max Steel" y las pistas de autos cada vez son mas aburridas... ¡Yo también quiero un hermanito menor!, sería súper entretenido cuidarlo, darle la papa, cambiarlo de paño y hacer que se ría con las tonteras que hago.
Lo primero que hago es decirle a mi hermana mayor que es algo gigante, miro hacia el cielo y le digo -Vere, ¿te gustaría tener un hermanito nuevo?- me mira y mueve su cabeza de arriba a abajo, no me queda nada mas que decirle a mi mami... Mamita... oye. con la Vere queremos un hermanito nuevo. Rompe en risa y me dice -mi amor si ya estamos bien así, tu hermana tu, tu papá y yo- ¡Pucha! yo quiero tener un hermanito...
Pasan los días y no desisto de la idea de tener un hermanito para cuidar o para pegarle a los chicos que lo molesten. Siguen corriendo los días y era la misma canción siempre "mamita, papito con la Vere queremos un hermanito nuevo", lo único que hacen es reírse y acariciarme la cara... Pasan los días y de repente mi mami y mi papi nos muestran unos zapatitos de lana blancos, eran unas miniaturas y nos dicen -Van a tener un hermanito, su mamá esta embarazada- ¡Oh Genial! al fin un hermanito nuevo para nosotros, contentos hablamos de como se llamará si es hombre o si es mujer, si compartirá la pieza con la Vere o conmigo.
Llega la mañana del día siguiente y me voy al colegio feliz, con una sonrisa de oreja a oreja, entramos a la sala de clases y es cuando le digo a la profesora -¡Tía Lily voy a tener un hermanito!- mis compañeros me preguntan si es verdad o como se va a llamar y la profesora me dice -¡ Que buena noticia Renato, muchas felicidades para ti y tus papitos!- (linda, ella es la mejor profesora que he tenido).
Pasan los meses, mi hermanito comienza a crecer porque la guata de mi mami cada vez se hace mas grande. ¡Incluso mis brazos ya no le dan vuelta a su cintura cuando la abrazo!. Su pansa se mueve cada vez que le hago cariño o le canto alguna canción, es lo mejor, ya quiero que salga para darle un abrazo y para conocerlo o conocerla.
Un día 2 de Agosto de 2001, casi 9 meses después de la gran noticia, estamos sentados todos en un sillón grande y café la novela "El Circo de Las Montino" faltan solo 2 capítulos para que termine. De repente mi mami se empieza a mover raro, le duele su guatita, mi hermanito se movía mucho y nos comenzamos a asustar con mi hermana, mi papá está trabajando y aun le falta mucho para llegar a Osorno. Llaman a un tío y van al hospital. La Vere llamo a una amiga de ella para contarle... -¡Vere estan tocando la puerta!- abre y entran todos sus amigos son como 5 ó 6 y traen unas bolsas con papitas, palomitas y muchísimas películas para que veamos.
Ellos se quedan a dormir en la casa y yo duermo con la Vere en la cama de mi mami, llorando porque la extrañaba mucho, creo que nunca me había separado tanto tiempo de ella. Al otro día, el 3 de Agosto, la segunda gran noticia de la vida, ¡Ya nació nuestro hermanito!, vamos al hospital, mi mami se ve pálida y ni las pecas se le notan... y ahí estabas, en sus brazos, durmiendo como un angelito, al fin conocí a mi hermanito. La cosita mas linda que he visto, la ternura en persona...

Por un idiota.

Veamos, como puedo comenzar esto, hace mil que no escribo, creo que no había llegado el momento preciso o las emociones diarias no eran suficientes en comparación con las que tengo ahora, emociones que son bastante confusas por lo demás. En todo este tiempo, las largas caminatas que tenia a diario, los cigarros, los momentos solo, las canciones, tus miradas no fueron suficientes para quitar este miedo que tengo dentro... Este miedo  a fallar, a que me vuelvan a poner lazos en las manos y pies, y que hagan conmigo cualquier cosa. No se si seguir el sentimiento de cariño y afecto por ti, para ir construyendo algo lindo con el paso del tiempo o quedarme como un estúpido mirando hacia la ventana, esperando la hora a que pases por fuera para poder verte. Siento que haz llegado a un punto de mi corazón al que nadie más había llegado antes, no puedo dejar de pensar en ti, en la forma en que me miras, en la forma en que me besas, en esa sensación tan cálida que se produce en el momento en el que mi mano toca la tuya...
¿Por qué no puedo vivir el momento y no pensar en lo que va a pasar más adelante?, siempre tengo que tener un plan (es algo que me carga de mi) un plan para todo, un plan del que tengo que hacer si me pasa cierta cosa. Inconscientemente estoy generando un miedo y un miedo gigante a estar acompañado, a compartir nuevamente una esperanza y a hacerme cada día una ilusión para después decepcionarme otra vez de una persona de la cual esperaba mucho (creo que ahí está el error, esperar mucho de las personas).
Me da pánico el solo hecho de pensar que puede venir una persona a la cual yo quiera mucho y luego todo termine mal.
Y todo esto por culpa de un gran idiota al que le entregué mucho y no me dio nada a cambio. Después de el, creo que todos me pueden hacer lo mismo, la mismas mariconadas, nunca pensé que me podía pasar esto a mi, cuando escuchaba a mis amigos o gente mayor hablando del "miedo a las relaciones"... Y todo por un idiota que nunca mereció nada de lo que entregue ni nada de lo que hice por el.