Es increíble que una persona se pueda hacer tanto daño a ella misma, por errores que comete aunque sean sin querer o por cosas que pasaron en un momento inconciente. Me hice una pregunta, ¿Qué puedo hacer para desquitarme conmigo mismo? Y solo encontré tres absurdas respuestas… la primera; si te quieres hacer sufrir a ti mismo como forma de castigo, córtate el brazo, algo no muy profundo, y te durara por 5 segundos. Y la otra, párate en frente de un espejo, mírate como si fueras otra persona la que mira tu rostro e insúltate, has te llorar, suplicar, haste sufrir. Y la tercera, agarra una hoja y lápiz, o solo prende tu computador, abre el Word, y ponte a escribir. Tira palabras al viento pero desahógate de una buena vez. Aunque sea insuficientemente la forma mas hipócrita de hacerlo. Es como hablarle a un sordo, no te presta atención, pero aunque no te escuche, te sientes un poquito mas aliviado, aunque sabes que en los próximos 8 segundos, volverá ese remordimiento de que “le hiciste algo muy malo a alguien que confiaba en mi.” Por lo mismo tu cuerpo comienza a reaccionar, yo me lo imagino de esta forma; tu conciencia manda señales de arrepentimiento a tu corazón, el cual te dijo que no hagas lo que temías hacer, después de un proceso largo, finalmente llega de nuevo a tu cabeza, pero esta vez a los ojos, que crean gotitas de un liquido llamado lagrimas que sale de tus ojitos con el único fin de que desaparezca esa pena y ese remordimiento tan grande, del “¿por qué lo hiciste?”…Error.
Es increíble que una persona se pueda hacer tanto daño a ella misma, por errores que comete aunque sean sin querer o por cosas que pasaron en un momento inconciente. Me hice una pregunta, ¿Qué puedo hacer para desquitarme conmigo mismo? Y solo encontré tres absurdas respuestas… la primera; si te quieres hacer sufrir a ti mismo como forma de castigo, córtate el brazo, algo no muy profundo, y te durara por 5 segundos. Y la otra, párate en frente de un espejo, mírate como si fueras otra persona la que mira tu rostro e insúltate, has te llorar, suplicar, haste sufrir. Y la tercera, agarra una hoja y lápiz, o solo prende tu computador, abre el Word, y ponte a escribir. Tira palabras al viento pero desahógate de una buena vez. Aunque sea insuficientemente la forma mas hipócrita de hacerlo. Es como hablarle a un sordo, no te presta atención, pero aunque no te escuche, te sientes un poquito mas aliviado, aunque sabes que en los próximos 8 segundos, volverá ese remordimiento de que “le hiciste algo muy malo a alguien que confiaba en mi.” Por lo mismo tu cuerpo comienza a reaccionar, yo me lo imagino de esta forma; tu conciencia manda señales de arrepentimiento a tu corazón, el cual te dijo que no hagas lo que temías hacer, después de un proceso largo, finalmente llega de nuevo a tu cabeza, pero esta vez a los ojos, que crean gotitas de un liquido llamado lagrimas que sale de tus ojitos con el único fin de que desaparezca esa pena y ese remordimiento tan grande, del “¿por qué lo hiciste?”…
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Yo creo que he probado de las tres, solo que.. ninguna funciona, suerte :)
ResponderBorrar